Nueva Zelanda es un país de cuatro millones de habitantes, ocupa el puesto 119 en cuanto a nivel demográfico. De esta nación son característicos los kiwis, su tradición marinera, su población autóctona -los maoríes- y, por supuesto, su selección nacional de rugby, los All Blacks, el equipo más famoso del planeta en este deporte.
Hay una teoría sobre el origen de su nombre los All Blacks (todos negros). A principios de siglo, durante las giras que realizaba este equipo por Europa, se acuñó una denominación sobre ellos, los “All Backs” (los backs en rugby son los alas, centros y el zaguero, todos backs) por la esencia de su estilo de jugar siempre a la mano, la equivalencia sería el “jogo bonito” de Brasil en fútbol. Posteriormente, esta acepción desembocaría en los All Blacks, como se les conoce en la actualidad.
Toda esta información nos puede ayudar a posicionar la gran importancia de este equipo y este deporte en Nueva Zelanda. Hay una frase popular que dice que “en Auckland (capital económica de Nueva Zelanda) o eres marinero o eres jugador de rugby”.
Seguramente, se puede afirmar que en pocos deportes hay una superioridad tan manifiesta como la que tienen los neozelandeses en rugby. Primera selección del ranking IRB. De las doce ediciones del Tres Naciones, Nueva Zelanda se ha impuesto en ocho ocasiones; de las 47 disputas de la Bledisloe Cup, los All Blacks ganaron 35… Me veo obligado a recordar que sus rivales en estas lides son Australia y Sudáfrica, ambas selecciones dos veces campeonas del mundo. En las giras que realizan por Europa rara vez caen derrotados. Hasta el partido de cuartos de final, los negros llevaban nueve victorias consecutivas sobre Francia (vencedor de cuatro VI Naciones de las últimas seis disputas), las dos últimas en este año de preparación para el mundial, donde apabullaron a los galos. Nueva Zelanda sólo ha perdido contra cinco combinados nacionales en un campo de rugby en toda su historia.
Todos estos datos y muchos más avalan a este equipo y lo confirman como el mejor del planeta, pero tienen una amarga relación con los campeonatos del mundo. De los mundiales disputados, sólo han ganado el primero, donde fueron anfitriones en 1987; en el resto no han sabido, no han podido, no han querido imponer su autoridad. En el 91 y en 2003 caen ante los australianos, en el último de estos frente a los Wallabies, el gran Spencer regala a Mortlock el oval para que finiquite el partido, en el 95 los surafricanos, anfitriones y novatos, clavan un drop en la prórroga para conceder a los neozelandeses el subcampeonato y en el 99 y 2007 los franceses remontan desde el descanso, momento en el que nadie hubiera apostado un franco por el quince del gallo.
Raro, raro, raro. Cómo decía el otro. De todas formas el próximo mundial se celebra en Nueva Zelanda en el 2011, ¿podrán reconquistar el campeonato como anfitriones como ya hicieron en el 87?. Próxima estación: Esperanza.
Artículo de Víctor Serrano, colaborador de este blog.
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La realidad sobre el nombre de los All Blacks.
Nueva Zelanda jugó su primer test en 1903 contra australia. Ganó. Por entonces no recibían ningún nombre especial.
En 1905 iniciaron, no una gira, sino LA GIRA, en mayúsculas por lo que en principio debía ser las islas británicas y acabó siendo las islas británicas, francia y EEUU. Tuvo tal impacto ver a los neozelandeses jugar un rugby tan diferente y tan efectivo que la gira se alargó hasta 1906.
Al llegar a casa fueron recibidos como héroes y se ha guardado su memoria con el nombre de “The Originals”, dando a entender que la tradición de rugby de nueva zelanda procede de esos héroes.
En aquella gira los neozelandeses jugaron 35 partidos contra varios clubes británicos y también contra los combinados nacionales que entonces disputaban el Home Nations (Sctoland, England, Ireland, Wales). De esos 35, ganaron 34 y perdieron sólo uno, contra Gales por 0-3 (aunque parece ser que hubo un ensayo dudoso y el resultado real fue un empate).
Los periódicos ingleses siguieron con mucho interés la gira de quienes les estaban apalizando en el juego que inventaron ellos, capitaneados por un inefable Dave Gallaher, que fue el auténtico revolucionario del juego.
Para Gallaher, no sólo los backs tenían que ser capaces de llevar el balón (carry), sino que todo el equipo, forwards incluídos debían de ser capaces de romper la línea.
Cuando los ingleses se enfrentaron a este equipo, se sorprendieron de su táctica, diciendo que rozaba la legalidad. Les dieron el nombre de “All Backs” porque todos jugaban como backs. Con el tiempo, alguien lo malinterpretó o lo transcribió mal, y se imprimió como All Blacks. Dado que su indumentaria era totalmente negra, se vio con buenos ojos ese nombre, y se quedó con el nombre de “All Blacks” por espacio de 102 años hasta el momento.
Un saludo,