Ya me contaréis el Europeo

Por primera vez desde hace años, no voy a poder ver un partido de la selección española de balonmano a mi gusto, a pesar de disponer de tiempo y ganas para hacerlo. Hace unos días, me parecía imposible que un acontecimiento de interés general como el Europeo de Noruega no fuera a ser ofrecido a los aficionados a través de la pequeña pantalla. Pero la experiencia con la “guerra” de las televisiones en el fútbol me ha hecho ver que cualquier cosa es posible, incluso esto.  También fui iluso al pensar que la cesión de los derechos televisivos de este acontecimiento a una cadena privada iba a provocar una mayor apuesta por el deporte del balonmano. En su momento, soñé con un seguimiento mediático como el que tuvo la selección española de baloncesto en el último Europeo o en el Mundobasket de Japón. Quise creer que la ley es la ley, y que la empresa Sogecable, que lleva medio año peleando para que Mediapro cumpla la ley, sería justa con todos nosotros. Pero estaba equivocado.

En apenas unos minutos, España va a comenzar su andadura en un nuevo Europeo y yo no voy a poderlo disfrutar, al menos como quisiera. Si lo quiero ver, tendré que irme a algún bar a convencer al camarero para que me ponga Cuatro en su formato digital, no analógico. Si no, me queda la opción de algunos servidores de Internet que ofrecen gratuitamente la señal de la Televisión Digital Terrestre, pero ya me han avisado de una más que posible sobrecarga. Por tanto, no me va a quedar otra que salir de casa por obligación, porque no puedo ver el partido sentado en mi sofá. Lo tendré que ver de pie o sentado en un taburete de bar, junto a un café pedido por obligación. Parece una tontería, pero en el detalle está el insulto.

Que el balonmano es un deporte precioso me lo puede negar alguien a quien no le guste. Pero nadie me podrá negar que el balonmano arrastra una audiencia elevada, más cuando juega la selección. El balonmano no arrastra lo que el fútbol, pero el aficionado de balonmano es tan digno como el de cualquier otro deporte. Lo que ocurre es que, con la ley en la mano, Sogecable no se sale de la legalidad. Lamentarse es inútil, ya que quienes controlan el negocio acabarán por decidir qué se hace y cómo. A mí sólo me queda buscarme la vida para poder compartir con vosotros mis impresiones sobre la selección española en el Europeo, justo en la cita que marca el inicio de la transición entre el combinado ganador en Túnez y el que tomará el relevo, por edad, inminentemente.

2 comentarios

  1. Penoso partido de España .Lo mejor Mariano .

  2. Gracias, RICO. Al final, he de deciros que lo he podido ver. No sé si alegrarme o todo lo contrario por haber sido testigo de tal espectáculo. Comparto contigo tu impresión sobre Mariano. Soberbio.

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