Artículo de Víctor Serrano, colaborador del blog.
Me da vértigo. Se abren las puertas de la última jornada y Gales necesita no perder por veinte puntos o más en el Millenium ante Francia. Que sí, que sí, que ya sé que los del gallo no han dicho su última palabra: que si el rugby champán, que si el cambio generacional de calidad -Trinh-Duc, Parra, Picamoles, Malzieu, Montesquieu, Robespierre y la madre que los parió- que si la marsellesa y el chovinismo, pero aquí a Gales no se le escapa este torneo ni aunque Francia vaya a Cardiff con el ejercito imperial de Napoleón.
Esto trae una consecuencia inmediata y clara. Jans, amigo, nuestras cabelleras, a la papelera. Di que para ti no es mayor problema, con tu pelo siempre corto y arreglado no será un gran trauma, pero ya sabes las greñas que yo me gasto. Lo que empezó como una apuesta de barra de bar, de hecho allí fue, emocionados y en momento de exaltación de la amistad y del orgullo patrio (nosotros para el rugby somos galeses) al ver al bailarín hacer una de las suyas, va a acabar en tragedia griega. En fin.
Lo dicho, Gales apunta al título, sus delanteros aguantaron bien el envite de los irlandeses, lucharon bien y estuvieron muy serios, la liza estaba igualada hasta que los dragones decidieron darle más importancia al juego abierto y descosieron a la defensa rival. En ese lance Gales hace mucha pupa, tiene unos tres cuartos muy versátiles y con muchos recursos, desde la electricidad de Shane hasta la contundencia de Shanklyn. Será bonito verles batirse contra la línea francesa el próximo sábado con el título y el Grand Slam en juego.
La Calcuta Cup del sábado no dejó grandes momentos para el recuerdo del mundo del rugby. La lluvia, como invitada en Murrayfield, no presagiaba un encuentro vistoso y proponía a los dos equipos jugar sin excesos, apretar los dientes y empujar con sus delanteras. En este apartado Escocia estuvo mejor, provocó más golpes y Paterson aumentaba poco a poco la diferencia en el marcador. El que nunca falla, tan gris como el cielo de Edimburgo, arrebató otro record, esta vez a Neil Jenkins, el de puntos en partidos internacionales.
Francia se impuso en París a los italianos, pero no hizo la brecha suficiente para poder ir a Cardiff con más opciones. Italia estuvo todo lo bien que puede estar Italia en Paris contra Francia. Comandados por Parisse, para mí el octavo del torneo, realizaron un trabajo muy serio de delantera pero cuando llegaban a zona de 22 rival se fundían los plomos, se acababan las ideas. Lo que Francia solucionaba con una patada de Trinh-Duc o de Yachvily, o con una internada de Rougerie, a Italia le costaba la vida. Los transalpinos pagan su bajo nivel del medio melé para atrás: Bergamasco es como Gary Cooper en la película de Fred Zinnemann, Picone no sabe, Masi no es Messi, Canale es un desastre atacando y defendiendo, los alas no vuelan y Marcato es muy joven.
Quince ideal: 15.Byrne 14.Rougerie 13.Shanklyn 12.Bergamasco 11.S.Williams 10. Trinh-Duc 9. Blair 1.Sheridan 2.Ghiraldini 3.Castrogiovani 4.Alun-Wyn Jones 5. Mcleod 6.Leamy 7.Hogg 8. R. Jones
Archivado bajo: Víctor Serrano | Etiquetado: opinión, rugby, VI Naciones
Mis obligaciones profesionales me impidieron ver los partidos de este fin de semana. Enhorabuena por el artículo. Te volveré a felicitar cuando vea tu cabellera al descubierto, porque veo muy complicado que Francia asalte el Millenium con tanta rotundidad.
Al menos, como seguidor del XV del Cardo, me alegro de la victoria de las faldas sobre el XV del “recordman” Wilkinson. Sin duda, una inyección de moral para el sufrido público de Edimburgo.
No entiendo cómo la finalista del Mundial se ha quedado ya sin opciones, y tampoco entiendo cómo una semifinalista -la francesa- lo tiene tan crudo para ganar el VI Naciones. ¿Dónde estaba el verdadero nivel de los galeses a finales de verano? Habría sido espectacular ver a estos dragones enfrentándose a All Blacks, Wallabies o Springbocks.
Bastardo Sueños!!
Q ganas tengo de ver como te queda ese pelo al uno, anda que no estarás majo…jajajjajaja
Nadie dijo que fuera al uno.
Dijimos a lo Shane.